El pasado 4 de julio tuve la oportunidad de impartir la conferencia «Underdog en tiempos de incertidumbre«. Fue en el X Encuentro Nacional de Gestión de Riesgos de Deloitte, organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección.

¿Gestión de riesgos?

Conferencia UnderDog en el X Encuentro Nacional de Gestión de Riesgos de Deloitte organizado por ADP - Asociación para el Progreso de la Dirección - Enhamed

Conferencia UnderDog en el X Encuentro Nacional de Gestión de Riesgos de Deloitte organizado por ADP – Asociación para el Progreso de la Dirección – Enhamed

Quise empezar mi conferencia invitando a la audiencia a pasar un día entero conmigo. Así comprenderían lo que es vivir sumergido en el riesgo. Todos los días… riesgos invisibles.

Mi intervención vino precedida por la de Javier Faleato, Director General del Instituto de Auditores Internos de España. Y la verdad es que disfruté mucho escuchando su ponencia. Todos somos «relativamente» conscientes de los riesgos que corremos en Internet. Pero queda más claro cuando un experto nos lo explica. Su razonamiento y su enfoque global, capaz de aunar en su discurso las gestiones financieras con geopolítica, ética y cambio climático… Resultaba abrumador.

Pero para la mayoría de quienes leáis éste artículo, y de los que no, esos riesgos terminarán cuando termine su jornada. Al apagar el ordenador. Algunos, menos, se llevarán el riesgo consigo, pues seguirán consultando el correo desde su móvil. Otros gestionarán las redes sociales de su empleador desde su hogar. Pero la inmensa mayoría dará por finiquitados los riesgos cuando su pantalla se quede negra.

Los riesgos de la inmensa mayoría de profesionales se terminan (o por lo menos se posponen) al apagar el ordenador. Mis riesgos están presentes con el ordenador encendido pero siguen ahí cuando lo apago. Riesgos 24 horas al día, los 7 días de la semana y los 30 de un mes hasta los 365 días del año.

Y ahí aflora el «UnderDog«.

¿Qué es un UnderDog?

Es un término de béisbol.

En España hablaríamos «del que va de tapadillo». Aquel que no entra en las quinielas porque nadie le otorga ninguna posibilidad de éxito. Vas «de tapadillo» porque a lo más que puedes aspirar es a no recibir una paliza. Y ¡ZAS! Ganas el partido. Das la sorpresa. Aflora el UnderDog y se carga al TopDog. Al favorito. El UnderDog es Rafa Nadal cuando gana su primer Wimbledon frente a Federer. O Mirella Belmonte cuando conquista su primer Oro en los Juegos Olímpicos de Río…

Pero volvamos al tema.

Gestión de riesgos… digitales o analógicos. Riesgos al fin y al cabo.

Habrá quienes se pregunten si puedo ver algo. Mi ceguera es del 100%. Y habrá quienes, al leer esto, lamenten que tenga un 0% de visión y quienes me habrían deseado que tuviera, al menos, un porcentaje mínimo de visión. Se lo agradezco, pero lo prefiero así. Ciego total. ¿Por qué? Muy sencillo. Porque el ciego total lidia día a día con los riesgos inherentes a la ceguera, obvio. Pero el ciego que tiene algo de visión ve sombras. Y las sombras te asustan.

Una vez asumida por completo la ceguera total asumes, también, los riesgos que implica. Pero te relajas y te enfrentas a la vida con total normalidad. Del otro modo, viendo sombras, te asustas. No calculas la distancia, el tamaño, la naturaleza de la sombra. No sabes si se prolonga o se termina: puede ser un arbusto o un seto. Una persona paseando o un cartel anunciando el menú de un restaurante. Puede ser un buzón de correos estático o una barrera de aparcamiento que baje un brazo borroso y te golpee. Eso es gestión de riesgo… y de pánico.

Vivir en las sombras es vivir en la incertidumbre.

Y la incertidumbre acarrea riesgos.

Conferencia UnderDog en el X Encuentro Nacional de Gestión de Riesgos de Deloitte organizado por ADP - Asociación para el Progreso de la Dirección - Enhamed

Conferencia UnderDog en el X Encuentro Nacional de Gestión de Riesgos de Deloitte organizado por ADP – Asociación para el Progreso de la Dirección – Enhamed

¿A dónde quiero ir con todo esto?

A que me convertí en medallista olímpico cuando aprendía gestionar mis propios miedos.

Uno puede puede pensar, cuando lo está dando todo, que ya no se puede ir más lejos. Avanzar más, dar más de uno mismo. Pero sí. Sí puedes. Yo si pude. Y si yo pude tu puedes también. Es cuestión de confianza y de superar tus propios miedos. Esto es válido para el ámbito personal, aprendiendo a vivir tu propia realidad. Es válido en el ámbito deportivo, dando el salto que te ayude a disputar un oro. Pero también es aplicable al ámbito empresarial: para llegar a tiempo con un encargo de tu jefe. Para liderar con confianza a un equipo de profesionales.

Ganar es un desafío a la excelencia.

Y éste desafío, aunque os resulte contradictorio, tiende a ser conservador. Al principio no, cuando empiezas. E insisto: esto sirve para la competición, en general. Deportiva, empresarial… Cuando empiezas te quieres comer el mundo por los pies y arriesgas todo. Cuando has alcanzado el podio y te han puesto la medalla de oro, o has conseguido el puesto de trabajo ansiado… entonces te acomodas. Te relajas (o no) y eludes los riesgos. Porque cuanto más ganas menos riesgos quieres correr… Como explica Daniel Kahneman en su libro Thinking fast and slow.

En estos momentos debe aflorar la modestia. La humildad del modesto es la base del UnderDog. Tener confianza en uno mismo; conocer tus límites y tus anhelos. Tener los pies en la tierra y huir de falsos orgullos y soberbias. Estás agazapado, trabajando constantemente. Sin destacar en nada pero sin ser un cero a la izquierda. No hablo de ser mediocre, ni mucho menos. Hablo de conocerte a ti mismo y aprovechar las oportunidades que te plantee la vida. Asumir riesgos es importante. Evitarlos también. Ahí es donde el UnderDog destaca en su humildad. Saber sopesar y valorar las circunstancias en tiempo real para tomar la decisión adecuada y dar la campanada.

En el lado opuesto tenemos el «tronco clave».

En algún momento habréis visto a los leñadores cortando troncos y dejándolos caer al río para que la corriente los transporte. Una película, algún documental… Y en muchas ocasiones los troncos fluyen con gracia y sin obstáculo. Pero también se crean tapones. Un recodo del río, una ensenada que aflora cuando baja el nivel del agua… Y vemos decenas de troncos atascados.

Estamos hablando de gestión de riesgos… luego veréis por qué.

Conferencia UnderDog en el X Encuentro Nacional de Gestión de Riesgos de Deloitte organizado por ADP - Asociación para el Progreso de la Dirección - Enhamed

Conferencia UnderDog en el X Encuentro Nacional de Gestión de Riesgos de Deloitte organizado por ADP – Asociación para el Progreso de la Dirección – Enhamed

Sería caótico ver a una docena de leñadores cortando los troncos ya cortados en el mismo agua para quitar el tapón. Caótico y peligroso. La experiencia les hará ver el problema (el tapón) en perspectiva y comprender dónde está el tapón. Un tronco mal colocado y atravesado. Ese es el «tronco clave». Lo normal será que, tirando de éste, se deshaga el tapón y vuelvan a fluir con naturalidad. Esto lo podemos trasladar a la gestión de los Recursos Humanos en una multinacional y me entenderíais perfectamente.

Cuando preparaba el paso del Estrecho de Gibraltar a nado tuve ocasión y tiempo para meditar largo y tendido. Meses de entrenamiento. Horas y horas acumuladas día tras día. Iba a arriesgar mi vida enfrentándome a la mar. A mar abierto. Os confieso que la gesta fue titánica: 5 horas luchando contra las olas del mar. Pero la vuelta me desinfló y me hizo sentir ridículo… tardamos 20 minutos en volver hasta España.

Gestión de riesgos…

Riesgos asumibles; riesgos de los que huir… riesgos todos ellos, y quien no arriesga, no gana. Por eso he ido compaginando dos facetas que me exigían todo día a día: la profesional y la deportiva. Tanto que, cuando más he profundizado en la primera, más he necesitado de la segunda. Ahora que hundo mis raíces en el entorno digital, en los Recursos Humanos, en la usabilidad del producto (UX) y en la psicología… Ahora y justo ahora es cuando vuelvo competir por el placer de hacerlo.

En su día fui TopDog y logré algunas medallas. Esta vez nado con la tranquilidad de quien está de vuelta (hasta literalmente). Esta vez seré un UnderDog y me atreveré a, habiéndolo ganado todo, saltar al agua para superar mis límites. Y si no lo consiguiera, de nuevo, sonreír para mis adentros sabiéndome capaz de medirme conmigo mismo y enfrentarme a mis propias sombras para gestionar mis miedos y arriesgar pero gestionando el riesgo. Si lo hago en la piscina lo podré hacer en mi día a día. Si lidio los riesgos del agua, sabré enfrentarme a los riesgos digitales.

Horas de meditación y reflexión para comprender, al final, la importancia capital de aprender a reenfocar (la vida misma, los problemas… todo). Aprender a rodearte de personas que no sean troncos clave. Y aprender, por encima de todo, que todo es efímero: la victoria y la derrota. Todo llega y todo pasa.

Conferencia UnderDog en el X Encuentro Nacional de Gestión de Riesgos de Deloitte organizado por ADP - Asociación para el Progreso de la Dirección - Enhamed

Conferencia UnderDog en el X Encuentro Nacional de Gestión de Riesgos de Deloitte organizado por ADP – Asociación para el Progreso de la Dirección – Enhamed

Y todo esto terminé de verlo subido al estrado del escenario invitado por Deloitte… hablando a sus profesionales y explicándoles cómo es la gestión de riesgos de quien se enfrenta a las sombras sin verlas.

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