Ya está disponible el vídeo de Talks at Google en el que me entrevistaron el pasado 13 de diciembre…

 

Nunca pensé que iba a escuchar aquello de “bienvenido a Google”

 

Al principio no cambias el chip. En esta Talks at Google empiezo explicando el glaucoma, cómo entró en mi vida y me la cambió. Es cierto que entonces “gané la ceguera”, pero no lo comprendí hasta años más tarde. Cuando eres un niño, pequeño e inquieto no te puedes conformar con estarte quieto por miedo a golpearte. Al principio me protegían (y me protegía yo mismo) huyendo de cualquier riesgo que no pudiera ver.

Hasta que entré en el agua y comprendí que allí era libre. Empecé por comprender que estaba viviendo mi ceguera desde la negación. Desde aquello que me faltaba, poniendo límites a mi vida. Aceptando los límites que los demás, por lo general por cariño, me ponían. Los mensajes que recibía “no se puede”, “no puedes mejorar porque eres ciego”, “no puedes mejorar en la natación”… No podía ni ligar por riesgo a llevarme algún que otro chasco al acercarme a la persona errónea. Todos los mensajes que recibía desde el exterior eran “no lo intentes”, “no te esfuerces”, “no debes”. “Haz lo que puedas pero tranquilo porque todo los que consigas estará acorde a tu condición”. Te limitan desde fuera pero tú lo aceptas y terminas aceptando los límites desde dentro.

Enhamed en Talks at Google en Google España rodeado de MIBers

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Pekin 2008 es el resultado de haber tocado fondo. Y cuando tocas fondo tienes tres opciones:

  1. Te hundes del todo
  2. Te hundes y pides auxilio
  3. Buscas opciones… ¡y yo las busqué en Google, por cierto!
Enhamed en Talks at Google en Google España rodeado de MIBers

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Como bien digo en esta Talks at Google, para mi Google ha representado muchísimas cosas

 

Pregunté a “San Google” cómo podía entrenar mi mente. Y en Google leí que lo primero que tenía que hacer para entrenarla era poner mis metas por escrito. La mía fue plantearme batir un record del mundo. Con la vista puesta en Pekín 2008.

Empecé visualizando mi entrenamiento cotidiano: dividí mis brazadas en 17 partes. Visualicé mi jornada diaria acomodada a mi meta. Visualicé mis emociones y cómo canalizarlas adecuadamente. Comprendí que mi diálogo interno estaba condicionado por el diálogo externo, por el entorno, por mi propio entorno.

Enhamed en Talks at Google en Google España rodeado de MIBers

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Aprendí a comprender mis sensaciones, mis emociones y sobre todo a saber por qué no podía hacer según qué cosas. Por ser ciego. Esta pregunta arrojaba dos respuestas: una complaciente y otra que me ayudaría a madurar. La complaciente era, precisamente eso, “porque era ciego”. Y si me rendía a esta respuesta nunca habría alcanzado mi meta. La pregunta que me ayudaría a madurar, a mejorar y a ser el Enhamed que quería ser era otra: ¿Cómo puedo mejorar esto? Visualicé más de 16.000 veces la prueba de mariposa. Me ayudó a seleccionar las lecturas adecuadas y la música que usaría para entrenar. Los movimientos que iba perfeccionando…

Tenía que visualizar con mi mente lo que no podía ver con mis ojos

 

Hablaba de madurar… y de encontrar tu lugar en la vida. Lo más importante es comprender en quién quieres convertirte. Quién quieres ser. Aceptar tu “yo” para mejorarlo. Este proceso de maduración hizo que el Enhamed nadador mejorara, hasta convertirme en Campeón. Con el tiempo comprendí que esa meta la había alcanzado y superado. Había mejorado yo. Mi inquietud vital hizo que, superada la etapa de nadador olímpico, comprendiera que era momento de ser útil para otros. El momento de revertir en la sociedad todo lo que había aprendido para mí. Nadie te garantiza un Oro olímpico. Pero sí que si pones toda la carne en el asador estás haciendo lo correcto.

El después es complicado.

Cuando has materializado tus sueños, el resto parece bajar el listón y no poderte volver a superar. El reconocimiento externo es bueno. Pero si te acomodas en esas sensaciones, en lo alto, te oxidas y no puedes volver a replantearte metas nuevas.

Hubo un niño que me preguntó si cambiaría mis medallas por volver a ver… Y responderle a él fue abrirme los ojos. Comprendí que gracias a la ceguera había tenido la oportunidad de vivir cosas que no habría vivido de otro modo. La ceguera me enseñó a nadar siempre hacia delante. Cosa que trasladé al resto de mi vida, con la ayuda de mi madre que siempre confió en mi.

Así empieza mi etapa de coach

Enhamed en Talks at Google en Google España rodeado de MIBers

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La psicología deportiva no era lo que es hoy en día. El coaching era un concepto americano incomprendido en España. El coaching supuso un modo de reconvertirme y reciclarme. Con ese segundo objetivo: hacer que mis buenas experiencias deportivas repercutieran para bien en los que confiaran en mi.

Así terminé haciendo el Ironman de Lanzarote. A pesar de la falta de fe de mi entrenador. Tenía dos opciones: aceptar el tope que él me imponía o cambiar de entrenador. Y lo cambié. De hecho el nuevo entrenador me sirvió de guía en el Ironman, (como podréis leer en mi artículo Ironman Lanzarote). El Ironman es una prueba compuesta por tres disciplinas. Pero la verdadera disciplina es la que tú te impones para entrenar y superarte. Andreu me acompaño y me guió. Y sobre todo me enseño el valor de la confianza… “confianza ciega”. Sobre todo cuando nos subimos a la bici y sabía que dependía de él cuando descendíamos a 80km/h.

Yo soy ciego

Enhamed en Talks at Google en Google España rodeado de MIBers

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Es una realidad impuesta que no puedo negar, ni quiero. Pero sí he logrado superar la autocomplacencia y la legitimidad que te da tener un límite físico. Un límite impuesto que te acomode para justificar que no puedes hacer algo. Así comprendí que las metas las ponía yo y los límites también.

Hay barreras que no puedes cruzar. Pensar que me rendiré, que no he logrado algo por la ceguera… En el fondo son absurdos que nos imponemos para relajarnos y bajar los brazos. Todo esto en cuanto a la concentración y la meditación. A veces también hay que saber evadirse con la inocencia de un niño. Jugar, poner a un lado las responsabilidades y entonces, vía ingenuidad. Te relajas y también podrás encontrar algunas respuestas que no alcanzabas de un modo concienzudo. El tiempo pasa y todo se relativiza.

Hay que combinar la sabiduría de la experiencia del mayor con la ingenuidad de la mirada de un niño

 

1- Metas a nivel emocional

2- Metas de aprendizaje

3- Metas físicas

4- Metas profesionales

5- Metas, metas, metas…

En la entrevista en Google Talks confieso que puedo parecer cuadriculado. Pero es vital tener metas. Cuando te desorientas o pierdes un poco el norte, volver a releer tus metas por escrito te ayudará a visualizar el camino y evitar distracciones.

El tiempo pasa y no comprendemos que hay que vivir el momento para ser feliz. Cuando eres consciente de que el tiempo pasa vertiginosamente empiezas a ganar. No puedes repetir lo hecho, ni para cambiarlo, pero sí para mejorar el futuro y amoldarlo a tu personalidad.

Al final cruzarás el estrecho de Gibraltar, harás un Ironman y suspenderás el máster

 

Aprovecho que estoy en Google para dar recuerdos de un amigo de la casa, Javier Rodríguez Zapatero, ex director de Google España y presidente de ISDI. La casa en la que estaba haciendo el Master Internet Business (MIB) que me convertiría en MIBer. Y allí en Google había unos cuantos MIBers que sabían bien a que me refería. Eso me dijo Zapatero, con ironía, porque sé que él confiaba en mi. Siempre supo que haría las tres cosas, aunque, en el fondo, la que más me costó fue el máster.

En la entrevista apunto uno de mis retos futuros: abrir un centro de psicología

 

Y de pronto la entrevista se orienta hacia la tecnología. Aquí hago un paréntesis en Google para alabar el buen servicio a un dispositivo como el iPhone de Apple. Me facilita la vida, me permite orientarme y moverme por sitios en los que nunca he estado antes. Eso lo descubrí, sobre todo en Estados Unidos… Pero lo uso para leer, para recibir descripciones de paisajes, para leer lo que el móvil ve. Lo uso para tantas cosas… como Google fotos, por ejemplo. La tecnología me ha ayudado mucho.

La tecnología es útil y su comprensión para una persona ciega como yo es de total relevancia. El posicionamiento SEO ha condicionado, para bien, a Google, por ejemplo. El correcto posicionamiento de una página Web ayuda al negocio que ésta lleva detrás. Pero, además, a un ciego le facilita el día a día por las descripciones de texto que refuerzan dicho posicionamiento.

Eso no quita que las empresas tecnológicas tengan que mejorar. Quizás incorporando ciegos en sus plantillas para que estos ayuden, con su sensibilidad y sus necesidades, a mejorar los servicios.

Enhamed en Talks at Google en Google España rodeado de MIBers

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Hay que ser capaces de visualizar lo que no ves.

En respuesta a una de las preguntas de la gente de Google en la sala

Este es un consejo tan válido para un ciego como para alguien que no lo es. Recurrir a la visualización, abstrayéndote de los demás sentidos, incluso concentrándote .Te ayuda a posicionarte (ahora no hablo de SEO sino de tu propia existencia) y comprender tu entorno. Acabas siendo capaz de percibir a la gente por lo que transmiten y no por lo que supuestamente son.

Se suceden las preguntas. Cada cual profundiza más y mejor en la superación de barreras (mentales) para alcanzar las metas autoimpuestas.

A veces tenemos que pararnos a pensar si la barrera (límite o condición…) es real. Puedes buscar si alguien lo ha hecho y en caso afirmativo, estudiar cómo lo ha hecho. Y si no lo ha hecho nadie, estudiar cómo deberías hacerlo para ser el primero.

A veces lo más importante no es pensar qué tienes que hacer si no qué tienes que dejar de hacer

Enhamed en Talks at Google en Google España rodeado de MIBers

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Incluso puedes pensar en salir de tu propio entorno, si éste te constriñe. Quizás en otros entornos no comprenden las barreras que tú entiendes como límites y te abren una nueva vía.

Las emociones se pueden ver… en mi caso a través de las voces. Uno puede ensayar sus posturas, sus gestos, pero solo un actor modula su voz adaptándola al momento. La voz delata lo que uno lleva dentro de verdad.

Todas las emociones son buenas. Hay que aprender a gestionarlas. No a esconderlas ni reprimirlas. Aprender a encajarlas y que se conviertan en la llave para abrir una puerta, en vez de toparte con ella. Tristeza, pena, amor, alegría… toda emoción es buena si no se impone a tu persona.

La entrevista culmina con una pregunta de otro MIBer. En concreto, Erik, a propósito del libro de Agassi, OPEN y la gestión del miedo a perder

Enhamed en Talks at Google en Google España rodeado de MIBers

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Si te preparas para no perder, lo normal será que pierdas. La pregunta es ¿qué tengo que dejar de hacer? A partir de ahí encarrilarás tu vida y saldrás del bucle de miedo a la derrota, derrota, miedo a la derrota… derrota.

Iba a hacer una pequeña reflexión sobre mi charla y entrevista en Google Talks y he terminado haciendo una disección. Esto se debe a lo a gusto que me sentí en Google respondiendo a tan buenas preguntas. Tan a gusto como viendo el vídeo en el que termino agradeciendo a Google que me haya ayudado a cambiar mi vida.

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