En el día de hoy, he competido en los cien metros mariposa. Ha sido la prueba que he preparado de forma más concienzuda durante todo el año, y ciertamente el resultado ha sido lo mejor que he podido hacer en el día de hoy.
Antes de saltar, estaba totalmente concentrado, preparado y mentalizado para luchar hasta el final, pero en los últimos metros, mi gran rival, el ucraniano, ha demostrado que él también había entrenado y se ha podido quitar la espina que tenemos pendiente desde el 2007.
Hoy he decidido hablar un poco de cómo hacemos la preparación mental previa a cada prueba, en relación a las preguntas del encuentro chat de ayer.
Uno ha de saber claramente cuáles son sus preferencias a la hora de concentrarse. Algunos prefieren escuchar música, otros están en completo silencio, algunos incluso llegan a bailar, en fin, cada uno con lo que está más cómodo.
Para saber exactamente con qué estás cómodo, has de probarlo muchas veces en tu vida diaria, en los entrenos, cuando vas a prepararte para una gran reunión, cuando uno presenta un proyecto o simplemente cuando necesitas pedir más de ti.
Más factores que influyen son el tiempo que uno necesita para estar totalmente listo. Hay compañeros que les viene mejor distraerse y pocos minutos antes, se centran para la prueba. Personalmente, suelo buscar el mejor estado para competir, esa chispa exacta que es la que me hace funcionar y después, una vez la tenga clara, desconecto absolutamente hasta el momento en que salimos de la cámara de salida hacia los polletes.
En ese instante recupero esa sensación mediante alguna palabra clave, golpe, tocarme en una parte del cuerpo, etc.
Y lo más importante de todo, sin eso no puede funcionar nada de lo demás al cien por cien. Tener una gran claridad y control, de tu lenguaje interno. ¿Qué te dices en cada momento previo?, ¿qué piensas nada más levantarte?, ¿qué sientes los días previos en relación al evento? Es decir, hacerte en todo momento las preguntas que puedan ayudarte a ver con más precisión cómo te hablas a ti mismo.
En mi trabajo como coach, siempre busco las mejores preguntas para cada persona. Es obvio que no todos funcionamos con las mismas preguntas, ni tenemos el mejor rendimiento con estrategias similares, pero es posible aproximarse a la forma de funcionar de cada individuo utilizando a otros como modelo.
En relación a la prueba de hoy, tendré que analizar qué ha hecho mejor mi rival y aplicarlo en la medida de lo posible a mi entrenamiento. Tengo muy presente que también es imprescindible que valore cuál ha sido mi trabajo mental en los meses previos a la gran competición, puesto que es muy posible que haya factores que se puedan cambiar para obtener un resultado extraordinario en los próximos Juegos.
Para terminar, querría dejar una cita del libro “Los Cinco Anillos”, el cual ha sido una continua guía desde hace cuatro años:
“La verdadera ciencia de las artes marciales significa practicarlas de tal forma que sean útiles en cualquier ocasión, y enseñarlas de tal forma que sean útiles en todos los caminos.”
Para mí esa ha sido siempre la clave, buscar que cada conocimiento, cada habilidad o estrategia me sirva igual para mi vida cotidiana como para la deportiva. Solo así es posible dar en todo momento lo mejor de uno.
Gracias de nuevo por vuestras muestras de apoyo tanto en la web como en las redes sociales.
Un saludo a todos, y hasta mañana.


Hoy recordaba cuál había sido mi anhelo desde el principio para llegar a los primeros puestos.
He empezado con este titular debido a que en el día de hoy, tras ganar el oro en el 50 libres ha sido la primera reflexión que me he hecho.
Durante esta semana de competición participaré en cinco pruebas.
Quedan menos de siete semanas para el europeo, la competición más importante que nos queda antes del gran momento que serán los juegos de Londres 2012.
Entrevista realizada después de ganar la cuarta medalla de oro y proclamarse tetracampeón del mundo.
- ¿De quién te acuerdas?
Es difícil describir qué se siente cuando uno gana una prueba, cuando sabes que tienes en tu mano un oro. Pero una de las emociones más fuertes es la satisfacción por el trabajo bien hecho y sobre todo la gratitud hacia las personas que han confiado en mí.
Hoy he vivido uno de esos momentos en los que uno se da cuenta de que el cuerpo puede hacer más de lo que imaginamos.